
Isla de Manamansalo, centro de Finlandia.
16 de mayo de 2020. Fecha que estaba grabada en el calendario de mi teléfono móvil porque hoy comenzaba nuestra gran aventura anual; hoy debíamos partir hacia tierras turcas. Esa era la nueva experiencia que teníamos planeada vivir este año mi gran compañero de fatigas Julio y yo.
Ayer sonó la alarma de mi teléfono móvil. Eran las 10:00 am, estaba disfrutando de un poco de lectura matutina, acompañada de una taza de café, para facilitar que mis ojos se terminasen de abrir y así poder leer algo. De pronto sonó una canción en mi móvil, era «Blood Brothers» de «Iron Maiden», y no entendía el porqué. Dejé que sonara la canción unos segundos, y mientras disfrutaba de esa melodía que tanto me gusta, decidí desbloquear el teléfono para resolver el acertijo; «¿por qué suena Blood Brothers ahora?». Eché un vistazo general al teléfono y vi un aviso de calendario que ocupaba la pantalla casi por completo. El aviso decía lo siguiente: «DEJA TODO PREPARADO PARA MAÑANA». Letras mayúsculas, el aviso dejaba clarísimo que cuando lo escribí estaba muy emocionado. Unos segundos con cara de no entender nada «¿qué coño quiere decir este aviso?», mezclado con «¡Qué canción!, no me canso de escucharla». Y, después vino el cambio repentino de expresión en mi cara. Pasé unos cuantos minutos/horas con cara de «joder, que si todo fuera normal, mañana iba en moto hasta el puerto de Barcelona, para subirme a un ferry con destino a Italia». Bajón. Desilusión suprema. Casi llegando al hundimiento. Nos íbamos a perder un mes de aventura en moto, ¡ya no lo recordaba! Ese viaje al que había dedicado muchas, muchísimas horas de planificación, incontables horas de ilusión y motivación. Tod@s sabemos que los viajes se viven tres veces; mientras los preparas, durante el mismo viaje y después, cuando hablas de ello, descargas fotografías, editas etc.
Fue un muy mal rato el que pasé cuando recordé lo que esta situación había llegado a hacerme olvidar; la gran aventura que tenía planeada junto a mi colega se desvanecía, y nosotros no podíamos hacer nada para evitarlo. Este aviso me hico pensar en porqué nos motivamos a la hora de organizar nuestras escapadas en moto, y al comprobar que no iba a poder ser esta vez, la desazón hizo acto de presencia.
Un viaje que ya hace un par de meses había dado por imposible, ya que era consciente de la situación que nos venía encima. Pero esa resignación de hace un tiempo no ha evitado que al llegar la fecha me haya vuelto a dar un buen palo. Eran muchas las ganas que teníamos de vivir esta experiencia, y cuando lo planeas junto a un compañero de viaje como el mío, se multiplican los motivos por los que desearías que nada de esto hubiese ocurrido. Son muchos años de amistad los que hacen que nos apetezca compartir la experiencia de viajar en moto acompañados uno del otro, unos 25 años diría yo. Muchos buenos momentos, continuos viajes en los últimos años. De hecho, ese es el motivo por el que decidí hace un par de meses configurar el aviso del teléfono con la canción «Blood Brothers»/»Hermanos de Sangre».

con Julio de fiesta, año aprox 2005.
Hace tiempo que dejé de viajar con mucha gente. No me gusta. De hecho me da pereza con el simple hecho de pensar en ello. No es porque me caigan mal los amigos con la que comparto esta afición, es más bien porque cada uno tenemos nuestros objetivos y siempre es más fácil llegar a chocar por ideas y filosofía de viaje. Cada uno tenemos nuestras preferencias y ya es complicado coincidir al 100% con alguien, por lo tanto se multiplican exponencialmente los problemas al compartir el viaje con muchos compañeros.
Lo de viajar solo es algo que cada vez practico más. Estos últimos veranos me escapo varios días a rodar acompañado únicamente de mi moto y algo de equipaje. La mayoría de amigos moteros utilizan motos asfálticas, hay pocas trail como la mía en mi entorno. Al organizarlo todo para mí solo, aprovecho para rodar muchos kilómetros por las maravillosas pistas de grava y tierra que tenemos en la Península y Andorra. Es algo que cada vez me llena más, y es más que probable que muy pronto decida viajar más tiempo solo que acompañado.
Pero cuando tienes la suerte de cruzarte en tu vida con un motero como Julio, con el que el 99% del tiempo es buen rollo y pocas discusiones, salvo en algún tema de poca importancia, no puedes desaprovechar la oportunidad de rodar el máximo de kilómetros con esa persona. La mente agradece esa compañía, escasa en cantidad pero efectiva, de una persona de total confianza. Saber que hay alguien que puede echar una mano se agradece. La sobremesa nocturnas cuando, después de una copiosa cena empapada de abundante cerveza o vino, comentamos las anécdotas del día entre risas o lamentos. Esos momentos no tienen precio. En ocasiones pienso que sin esos momentos no disfrutaría tanto de la ruta. Esos momentos completan la jornada motera. Sin duda, no son ni más ni menos importantes que la ruta en sí, pero logran rematar un día perfecto.
Hay otros factores que dan un plus a viajar con alguien, como por ejemplo la economía de viaje. Casi todo sale más barato al viajar acompañado. El ejemplo más claro y donde más se influye puede ser el coste de una habitación en un hotel, la gran mayoría de veces será más económica que una individual.

Nordkapp,02:00am, mayo de 2019
Es mayúsculo el estado de apatía en la que hemos caído todos los que planeábamos viajar este año, pero no deja de ser un lujo que debemos dejar en un segundo plano. Es momento de dar gracias por lo que tenemos, por todo lo que hemos vivido y, por supuesto, por todo lo que vamos a poder vivir todavía.
Y no está todo perdido todavía. Con un poco de suerte, aún podremos viajar por la península, disfrutar de lo que más nos gusta hacer. Debemos agradecer la suerte que tenemos por la gran variedad de carreteras y pistas de las que gozamos en nuestra península, pocos lugares hay tan variopintos como la Península Ibérica. Así que, limpia el polvo de ese viejo mapa España/Portugal o el GPS último modelo y planifica una bonita ruta en zig-zag por la península. Si eres un tipo valiente al que le gusta la aventura, no planees nada y simplemente espera el día en el que podamos disfrutar y sal a disfrutar sin haber planificado nada.
Hay que ser realista, y la verdad es que somos afortunados de continuar bien de salud. Debemos pensar que, si esta pesadilla desaparece, el año que viene podremos vivir las experiencias planeadas para este año. Además, tendremos tiempo de sumar nuevos planes, tiempo para leer e informarnos más sobre todas los lugares a los que teníamos pensado ir, y así tratar de disfrutar el doble el año que viene.
Turquía y el resto de lugares a los que teníamos pensado ir, estarán ahí también el año que viene, y el siguiente, hay que tener eso en mente siempre.
Por ahora nos conformaremos con la aventura del Covid-19, que no nos gusta tanto, pero tal como se dice; de todo se aprende y habrá que vivir con ello.
Este año voy a poder colaborar menos con la organización Juneren Hegoak y mi proyecto de 1km=1cent, motivo por el cual decidí convertirme en Teamer de la organización y colaborar con ellos aportando mi granito de arena mensualmente. Si quieres sumarte al Teaming, ya sea ayudando a Juneren Hegoak como cualquier otra organización, puedes hacerlo a través de ESTE LINK.
Si te apetece ver algunos vídeos para pasar el rato en los momentos de confinamiento aquí te dejo el ENLACE A MI CANAL DE YOUTUBE, se agradece tu suscripción, comentarios y si compartes mejor que mejor. Si prefieres las fotografías aquí está también el ENLACE A MI PERFIL DE INSTAGRAM. Y si eres más de escuchar música aquí va el enlace a mis playlist de Spotify VIAJEMOS EN MOTO RELAX y VIAJEMOS EN MOTO.
SI estás pensando en adquirir algún producto de la marca DJI, que es la marca que utilizo yo tanto de drone como cámara de acción, te facilito un enlace a DJI STORE a través del cual podrás acceder a su tienda online y además me ayudarás a mí.
Un saludo, «V»s a tod@s
y ¡Mucho ánimo!
Son tiempos jodidos, pero saldremos de ellos pronto, seguro.
¡Nos vemos ON/OFF road!